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Exterioridad /interioridad del conocimiento.
"Sobre" / "en" América Latina
Zulma Palermo (Univ. Nac. de Salta - Argentina)
Las proposiciones que me interesa exponer parten de mi interpretación de algunas líneas de desarrollo teórico desde/sobre América Latína y que se mueven en varias intersecciones: de distintas historicidades, de diferentes disciplinas, de localizaciones culturales distantes, en lenguas dispares. No obstante, todas ellas responden a la voluntad de satisfacer imperativos éticos y políticos compartidos, por los que se quiere encontrar alternativas a la larga cadena de sujeciones a las que se encuentra sometida América Latina -en la diversa gama de sus formas de producción- en vinculación con los demás espacios periféricos a Occidente.
En oportunidad reciente 1, reuní tales líneas de trabajo en dos grandes agrupamientos cuyos fundamentos presenté por separado. Por un lado, los estudios de tipo culturalista y sociologista que se orientan más definidamente a describir y comprender los cambios producidos por el proyecto capitalista y su proyección global en las identidades culturales con sus correspondientes efectos en los microespacios del sudcontinente. Por otro, las propuestas de corte geopolítico orientadas centralmente al análisis epistemológico, desde donde proponen una crítica abierta al pensamiento de la modernidad desde América Latina.
En el primer grupo reúno tres proyectos perfilados por estudiosos argentinos, emergentes de indagaciones sobre productos de la cultura localizados en microespacios periféricos y sostenidos en perspectivas resistentes a las políticas generadas por la diferencia epistémica; éstos reconocen una genealogía radicada en el pensamiento occidental, con vocación "latinoamericanista" 2. En la segunda, al proyecto modernidad / colonialidad en sus vinculaciones con el de geopolíticas del conocimiento y que vinculan críticamente las teorías poscoloniales con aquellas que reconocen una genealogía propia 3. Simplificando al máximo el amplio espectro de las radicales transformaciones que se vienen generando desde las líneas que acabo de señalar, en su común exigencia de pensar el pensamiento desde otros lugares que los hegemonizados por occidente, diríamos que los estudios localizados en el Cono Sur (más precisamente en Argentina) se preocupan fundamentalmente por los cambios culturales que se vienen produciendo en los tiempos de la globalización de la economía capitalista. Simultáneamente radican sus postulados en la historicidad de los problemas que se analizan y en la "desestetización" de los productos de la cultura por los que se interesan, operando más allá de los estrictos criterios disciplinares (y de disciplinamiento) propios del paradigma de la modernidad.
Como efecto de ellos se produce una sustancial modificación de la noción de "cultura" que deja de ser propiedad de los estudios humanísticos para convertirse en el espacio de producción que vincula a las formaciones sociales con los sujetos que la producen y desde donde se hace posible generar -y reconocer- otras formas de conocimiento. Nos hemos así desplazado desde la perspectiva geocultural y de base predominantemente sociológica a la geopolítica, cuyo acento recae más específicamente en el orden de la producción de conocimiento, a partir de la discusión que los estudiosos establecen con la validación única del saber edificada por las ciencias sociales y por las que ofrece el capitalismo tardío. Este desplazamiento, sin embargo, no anula la orientación social de todas estas formas de aproximación a los productos de las culturas.
Se trata en ambos casos de una radical modificación de la concepción del conocimiento que afecta tanto a lo que se quiere conocer (el objeto) como a los destinatarios de los productos de esos saberes (los sujetos socialmente destinados) y a la finalidad de las especulaciones (al efecto futuro sobre la sociedad) 4, pero también, y muy especialmente, a la localización de los sujetos del conocimiento. Por eso es importante destacar en las dos líneas acá definidas esa diferencia fundamental y que radica en la localización de sus productores. Se trata de la importancia de pensar el objeto de estudio desde la interioridad o exterioridad de su lugar cultural, es decir en la diferencia de teorizar sobre o en América Latina.
Conocimiento desde "dentro" y desde "fuera"
Una de las cuestiones que produjo mayores debates en los últimos años es la puesta en duda de muchos estudiosos latinoamericanos radicados en sus lugares de origen, acerca de la legitimidad de las teorizaciones que se proponen desde las universidades norteamericanas sobre el funcionamiento de las culturas del sudcontinente. Tal actitud se sostiene en la desconfianza hacia posibles nuevas estrategias de colonización intelectual que consideran acompañan -conscientemente o no- a las políticas de globalización desarrolladas por las formas actuales del poder global.
Las proposiciones generales sobre las que fundan su argumentación se concentran en que el interés por focalizar las investigaciones en el objeto "América Latina" proceden de dos órdenes complementarios: por un lado, los reclamos civiles de los grupos "minoritarios" en EEUU (negros, mujeres, latinos, gays) que dieron lugar a la proliferación de estudios vinculados con la "diferencia" y, en particular, la diferencia cultural con los latinos. Por otro, la necesidad institucional de fortalecer los departamentos de estudios sociales y de lenguas extranjeras que se encontraban debilitados, focalizando las investigaciones en los estudios de género y de sexualidad y en los de raza y etnicidad 5 .
Un factor determinante en este interés por los estudios latinoamericanos fue la numéricamente importante y creciente presencia de universitarios latinoamericanos en esas universidades, la que fue impulsada también por al menos dos factores decisivos: por un lado, el interés de las universidades del norte por acrecentar los llamados "estudios de área" que respondieron a claros intereses de política exterior y por lo que acogió con agrado no sólo a estudiantes sino a profesores de este lado de América; por otro, los sistemas dictatoriales instalados en la mayoría de estos países y que provocaron la emigración de ingentes grupos de intelectuales. De este modo, los estudios "sobre" América Latina vienen siendo producidos más específicamente por los latinoamericanos "desterritorializados" en al menos otro par de modalidades que me interesa distinguir: emigrados y exiliados.
Los primeros se radican o visitan periódicamente las universidades del norte continental generando una circulación teórica importante y produciendo resultados todavía difíciles de evaluar, ya que esa migración sostenida fortaleció la tendencia al remedo de nuestra academia con la más rápida incorporación de teoría "de fuera", particularmente de los estudios culturales y sus extensiones (subalternos, poscoloniales etc.) y su complementaria, el reincidente nuevo signo "exportador" de América Latina como objeto de conocimiento hacia fuera, al "poner ante los ojos" las particularidades locales y la heterogeneidad cultural de sus lugares de radicación y pertenencia. Están también los que, después del período de distanciamiento, retornaron a sus universidades "periféricas" posibilitando nuevas articulaciones de los saberes locales.
Es el caso de Antonio Cornejo Polar -entre algunos otros- quien, apropiándose y transformando la práctica teórica circulante en la academia norteamericana, realizó sugerentes e innovadoras lecturas del corpus andino, sin dejar de lado
su preocupación por toda una serie de prácticas que observa en el mundo académico norteamericano y que percibe [...] como tomas de posesión. Estas prácticas le parecen ir de la mano de un monolingüismo creciente, y parecen reforzar, dentro del ámbito intelectual, la hegemonía y el monologismo creciente del componente anglosajón, minando la autoridad, presencia e integridad de una tradición de literatura y autoridad, presencia e integridad de una tradición de literatura y pensamiento diferente: la latinoamericana 6 .
Esta situación de hecho se intensifica en los últimos tiempos con la circulación de la información por vía de la cibernética, produciendo el efecto de que todas las localizaciones académicas se encuentran en idénticas condiciones materiales de producción de conocimiento, cuestión que no dejaría de ser más que un nuevo espejismo. Por ello, muchos estudiosos del latinoamericanismo piensan con Nelly Richards que en nuestros días las relaciones entre conocimiento local y "global" son contradictorias y complejas y, por eso,
nos exigen pensar más finamente que nunca el valor de cada localización teórica, es decir, la condición de experiencia surgida, para cada uno de nosotros, del acto de pensar la teoría insertos en una determinada localidad geocultural a través de la relación -construida- entre emplazamiento del sujeto y mediación de códigos , entre ubicación de contexto y posición de discurso 7.
De allí la importancia que reviste la diferencia entre teorizar sobre y teorizar en América Latina, diferencia que -según adelantara- marca las mayores distancias entre las proposiciones que vengo analizando. Esa distancia señala precisamente la singularidad de cada grupo de investigadores, pues la propuesta que desarrollan los estudios sociológicos y geoculturales, totalmente enclavados en sus propias localizaciones, se definen claramente por la búsqueda de las características de las culturas "nacionales" o "regionales" más acá o más allá de esos límites previamente definidos (espacios supranacionales que responden a memorias comunes), en tanto que los estudios geopolíticos, producidos mayoritariamente por latinoamericanos radicados en USA analizan esos mismos objetos pero desde otras perspectivas y, sustancialmente, en una lengua distinta a las de las culturas objeto.
Por su parte los procesos de producción de saber en América Latina se caracterizan por una doble acentuación -intelectual y política- en la búsqueda de epistemes "otras", las que previamente a la expansión del discurso poscolonial, fueran el lugar de enunciación de un número importante de pensadores latinoamericanos, todas ellas académicamente poco conocidas o parcialmente canonizadas. Para estos estudiosos, las "innovaciones" procedentes de la academia del norte resultan ser, en el mejor de los casos, parciales y, por lo general, poco informadas sobre los desarrollos preexistentes. No parece ser otro el sentido que indican las categorías transculturación acuñada por Fernando Ortiz y reformulada por Angel Rama; fagocitación propuesta por Rodolfo Kush; entre lugar en la traslación de Silvano Santiago; borderland en el hispaninglish de Gloria Anzaldúa; nepantla 8 de la vertiente náuhatl precolombina revitalizada por Walter Mignolo. Todas ellas comparten su punto de partida en la colonialidad temprana y se localizan en la conflictividad misma que produce el desplazamiento de las lenguas de conquista (español y portugués) en la historia de la modernidad, salvo la propuesta de Anzaldúa que, sin embargo, parece significar un similar conflicto cultural en el caso de los hispanos en U.S.A. en los tiempos actuales 9.
Otro señalamiento importante es la propensión generalizada a un excesivo textualismo por donde lo real se reduce a las dimensiones del discurso. Todo ello ajustado a un "esquematismo programático" 10 emergente de la desproblematización política que los caracterizaría. En síntesis: los problemas sociales que aquejan a América Latina han sido objeto de análisis y reflexión sistemática a través de todas sus formas de mediación simbólica desde hace al menos una larga centuria y no son el resultado del "descubrimiento" de los estudios poscoloniales sobre las sociedades y las culturas latinaomericanas tal y como son trasvasados (y despolitizados) por la academia norteamericana .
Teorías desde el exilio 11: pensar "entre"
Otro es el lugar que construyen los estudiosos marcados por la experiencia del exilio, el tránsito, el "pasaje", que padecen y reflexionan sobre su propia condición de desterritorializados buscando una vía dentro de la cultura -y de la academia- en la que han eligido -o han sido impelidos- a actuar. Se trata de un posicionamiento en el que el sujeto teórico se encuentra siempre "fuera", sin pertenencia, sin lugar, pues si bien conoce ampliamente su propia cultura y también la de la nueva localización, como asevera Stuart Hall, no pertenece totalmente a ninguna de ellas. "E esta e exactamente a experiéncia diaspórica, longe o suficiente para experimentar o sentimiento de exilio e perda, perto o suficiente para entender o enigma de uma 'chegada' sempre adiada" 12.
Esta experiencia de estar tanto "dentro" como "fuera", la de sentirse "familiarmente extranjero" 13, da fuerza a los argumentos del discurso de los poscolonialistas que se sitúan en el "entre-medio", un lugar cultural y epistemológicamente nuevo, con doble pertenencia, con superposiciones y contradicciones en constante dinamismo, en permanente formación y transformación. Es la experiencia que se define en la búsqueda de definiciones personales, de autolegtimacióin y, por esa vía, de legitimación de las culturas subalternas en diálogo (¿o más bien "negociación"?) con la dominante 14.
Desde la perspectiva geopolítica no parece casual que estas maneras alternativas de comprender las relaciones culturales emerjan en los espacios de producción subalternos (las periferias del continente europeo -la India, el Africa- o latinoamericano. Una situación histórica similar, marcada por la diferencia colonial, da lugar a la emergencia de apuestas alternativas a la construida por la hegemonía dominante. Estos esbozos alcanzaron mayor sistematicidad y circulación en los '90 -década del climax del proyecto de la economía global y como su resistencia- a partir de la perspectiva que imprimen al campo del conocimiento social las reflexiones emergentes de pensadores "fronterizos" como Hommi Bhabha, Eduard Said o Gayarti Spivak, entre los más difundidos y, en el territorio latinoamericano, los integrantes de los proyectos a los que referimos. Pensadores que participan de la doble pertenencia, muchos de ellos desde la experiencia del exilio, a la vez que enraizados en lo local "periférico", lo objetivan desde su participación intelectual en el centro mismo de la hegemonía cognoscitiva. De este modo, sus teorizaciones son, ellas mismas, expresiones de esa particular localización que Bhabha llamara "in betwin":
... O que é teóricamente innovador e políticamente crucial é a necessidade de passar além das narrativas de subjetividades originárias e iniciais e de focalizar aqueles momentos ou processos que sâo producidos na articulaçâo de deferenças culturais. Esses "entre-lugares" fornecem o terreno para la elaboraçao de estratégias de subjetivaçao -singular ou colectiva- que dâo início a novos signos de identidade e postos innovadores da colaboraçao e contestaçao, no ato de definir a propia idéia de sociedade 15
Estos son los principios en los que se sostienen algunos de los argumentos fuertes de los teóricos latinoamericanos en el exilio, aún cuando destacan sus diferencias con los estudios poscoloniales y culturales. Los "nuevos signos de identidad" emergentes del lugar "entre medio" tanto de las culturas que estudian como el de sus prácticas teóricas y sus estrategias hermenéuticas, señalan su teleología y su horizonte epistémico y desde allí establecen una relación ambigua con sus pares que permanecen en las universidades latinoamericanas. Por un lado, buscan incorporarlos en sus programas de investigación y, por otro, interpretan su resistencia a esas incorporaciones -como señala con claridad Hugo Achúgar- "como la huella del pensamiento letrado de viejo cuño que se resiste a abandonar una supuesta y antigua 'centralidad' de los intelectuales latinoamericanos en sus respectivas sociedades" 16, con lo que otra vez se ejerce un "patrimonio" intelectual sobre el latinoamericanismo en America Latina. Esos sujetos migrantes del teorizar generan teorías "excéntricas" desde el centro mismo de la expansión de los saberes y, en cierta medida, ponen en circulación -y a pesar de sus voluntades- lo que puede pensarse como un "universalismo de otro modo", en las nuevas relaciones de poder a partir de la tensión entre lo local y lo global.
Esta localización no está exenta de riesgos y se debate -como todo discurso "fronterizo"- en importantes contradicciones. Veamos desde esta perspectiva el lugar discursivo de Walter Mignolo que puse en discusión hace ya unos años en un encuentro sostenido en Río de Janeiro 17. Entonces advertía sobre una búsqueda que se proponía a la manera de negociación con la cultura académica en la que desarrolla su actividad y desde el lugar del desterritorializado. Es la misma perspectiva que advierte Beatriz Pastor aunque centrada en la cuestión de la lengua de conocimiento por la que este importante estudioso se inclina:
La opción que elige Mignolo es, en los términos del modelo diglósico de Lienhard, la que le corresponde al subalterno que no busca transformar la asimétrica relación de las dos culturas, sino hacerse escuchar por la cultura de la norma alta ingresando al círculo de poder de la elite dominante 18.
Del mismo modo Martín Lienhard, generalizando este caso, cuestiona el hecho de que se trata de un espacio de producción de conocimiento que se encuentra lejos de las preocupaciones y de los problemas de la vida cotidiana propios de las sociedades latinoamericanas 19. Ello se encuentra agravado por el hecho de que su poder económico y de gestión lo transforma en dominante y, en consecuencia, en hegemónico esgrimiendo contradictoriamente el discurso del multiculturalismo como la nueva oferta neutralizadora de la conflictividad de lo real.
No obstante, la condición de exiliado se constituye en un articulador que puede ofrecer alternativas para el estudio de las culturas "subalternas" pues resulta menos conciliador que aquel lugar desde el que se pensaba a las culturas de América Latina como mestizas o aún transculturadas, según postulaba Cornejo Polar en unas de sus últimas aproximaciones a la escritura de J.M.Arguedas:
Subrayo en este orden de cosas la dinámica centrífuga del discurso migrante y su reivindicación de la múltiple vigencia del aquí y el allá y del ahora y el ayer, casi como un acto simbólico que en el instante mismo en que afirma la rotundidad de una frontera la está burlando y hasta escarneciendo mediante la fluidez de un habla que se emite de cualquiera de sus lados ... 20
Balance provisorio
Con este recorrido me propuse poner en reflexión algunas de las propuestas que, en relación a las formas del conocer, se encuentran en plena producción en nuestros días y que están siendo difundidas, en mayor o menor medida, en nuestros espacios universitarios. Al efectuar tal recorrido se hace evidente el nuevo interés de los estudios radicados en la academia norteamericana por el objeto de estudio "América Latina" con también renovados paradigmas esta vez procedentes de los cultural studies ingleses y de los no menos convalidados estudios poscoloniales en todas sus variantes.
Esta cartografía localiza a los teóricos latinoamericanos en dos latitudes: en sus propios lugares de pertenencia buscando generar conocimiento desde y en su cultura y como migrantes o exiliados en el flujo de transacciones epistémicas -que también son ideológicas- entre norte y sur o definitivamente radicados fuera de sus espacios de origen. Las diferencias entre unos y otros resultan suficientemente claras y nos retrotraen a viejas preguntas, aquellas emergentes de la filosofía de la sospecha, acerca de la posibilidad de autonomía -que no significa aislamiento de lo que acontece en el mundo- para proponer formas de conocer emergentes de la diferencia cultural, sin hablar desde la subalternidad cuya tradición ha venido reproduciendo la mirada y la palabra del amo.
Bibliografía referida
-------------------, 2004, "Epistemes emergentes en la periferia latinoamericana"
NOTAS:
Simposio Teorías críticas y literatura Latinoamericana actual, Toulouse, 11-12 de junio de 2004.
Se trata de los "estudios geoculturales" sostenidos en la filosofía de la cultura popular de Rodolfo Kush; los desarrollos filosóficos de Arturo Roig volcados a proponer una ética desde la pobreza; la sociología de la cultura promovida por Ricardo Kaliman.
Refiero a dos propuestas que responden a un mismo programa coordinados por Arturo Escobar y Walter Mignolo respectivamente
Lander, Edgardo, 2000 , "¿Conocimiento para qué? ¿Conocimiento para quién? Reflexiones sobre la universidad y la geopolítica de los saberes hegemónicos" en Castro Gómez (ed.) La reestructuración de las ciencias sociales en América Latina , Bogotá: Univ. Javeriana, Int. Pensar: 49 - 70.
Mignolo, Walter , 2003, "Las humanidades y los estudios culturales. Proyectos intelectuales y exigencias institucionales", en Walsh, Catherine (ed.), Estudios culturales latinoamericanos. Retos desde y sobre la región andina , Quito: Abya Yala - Univ. Andina Simón Bolívar: 31- 58.
Pastor, Beatriz, 1999, "Realidades entreveradas y nuevo latinoamericanismo", en Revista de Crítica Literaria Latinoamericana , XXV, nº 50, Lima-Hannover, 2º sem.: 59-80 (60).
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" Neplanta" is a náhuatl ward describing the "in-between situation" in which the Aztecs sow themselves in the sixteenth century, as they were placed in between ancient Aztec wisdom and the ongoing Spanish colonization", Mignolo, Walter, 2002, "Introduction: From Cross-Genealogies and Subaltern Knowledges to Neplanta ", Neplanta , I, 1: 1-8 (Duke Univ.).
Bustos, Guillermo, 2003, "Enfoque subalterno e Historia Latinoamericana. Nación, subalternidad y escritura en el debate Mallon-beberly", en Walsh, C., (ed.), 2003, Estudios culturales latinoamericanos. Retos desde y sobre la región andina , Quito: Abya Yala - Univ. Andina Simón Bolívar: 215-242.
Reúno acá bajo esta denominación tanto a emigrados como exiliados
Hall, Stuart, 2003, Da diáspora. Identidades e mediaçoes Culturais , Bello Horizonte: UFMG: 415.
Palermo, Zulma, 2004, "Epistemes emergentes en la periferia latinoamericana", Simposio Teorías Críticas y Literatura Latinoamericana en la actualidad, Toulouse, 11-12 de junio.
Bhabbha, Hommi, 1998, O local da cultura , Bello Horizonte: Ed. UFRGS, 20.
Achúgar, Hugo, 1998, "Leones, cazadores e historiadores. A propósito de las políticas de la memoria y el conocimiento", en Castro-Gómez y Mendieta (coord..), Teorías sin disciplina. Latinoamericanismo, poscolonialidad y globalización en debate, México: Univ. of San Francisco: 271-285 (277, infra).
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