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La figura retórica como universal antropológico de la expresión en la poesía de Emilio Adolfo Westphalen
Camilo Fernández (Universidad de San Marcos/ Universidad San Ignacio de Loyola, Lima, Peru)

En las últimas décadas la Retórica ha tenido un enorme desarrollo. Como bien lo ha señalado Jacques Fontanille 1, los planteamientos del Grupo de Lieja significaron un avance notable porque se apoyaron en un marco metodológico riguroso; sin embargo, el paradigma estructuralista ha sido cuestionado porque soslaya el análisis riguroso del sujeto como posición discursiva y cultiva un inmanentismo a veces estéril que deja de lado la perspectiva pragmática y el análisis de los contextos culturales.

Por eso, en los últimos años, se ha desarrollado la Retórica General Textual (sustentada en las propuestas de Antonio García Berrio) que está representada por Tomás Albaladejo y Stefano Arduini. En gran medida, esta perspectiva cuestiona la idea de que la figura retórica sea un desvío en relación con la norma y asume una postura cognitiva (cercana a la de George Lakoff) subrayando que la metáfora implica una óptica conceptual de organización del mundo a partir de ciertos modelos que están operando en la memoria del hablante.

Por su parte, Arduini considera que la metáfora es un universal antropológico de la expresión, es decir, el ser humano habla en metáforas, metonimias y otras figuras retóricas; pero el contenido de las mismas varía de cultura en cultura. Además, Arduini supera la clasificación tradicional de las figuras y plantea que existen seis campos figurativos o cognitivos (la metáfora, la metonimia, la sinécdoque, la repetición, la elipsis y la antítesis); en ese sentido, las figuras retóricas se sitúan en cada uno de los campos figurativos antes mencionados; por ejemplo, la personificación y el símbolo están inmersos en el campo figurativo de la metáfora.

Además, Arduini incorpora el concepto de campo retórico entendido como una vasta enciclopedia que incluye los conocimientos adquiridos por el individuo y la sociedad 2; hay campos retóricos amplios como el de la cultura occidental, y otros más específicos como el de la poesía simbolista francesa del siglo XIX. Esta categoría permite abordar la producción y la recepción del texto literario así como realizar una lectura del poema tomando en cuenta la amplia gama de los contextos culturales.

I.EL CASO DE LAS ÍNSULAS EXTRAÑAS , DE EMILIO ADOLFO WESTPHALEN

La obra del poeta peruano Emilio Adolfo Westphalen (1911-2001) se puede segmentar toman do en cuenta sus relaciones con el surrealismo como propuesta estética. En efecto, consideramos que en ella hay dos períodos. En primer lugar, una etapa surrealista que abarca su primer libro Las ínsulas extrañas (1933) y ciertos poemas de los años treinta insertos en Belleza de una espada clavada en la lengua (1986) que son: "Mundo mágico", "César Moro", "Vuelven las hormigas", "El grito", "La voz es una corza", "Ciudad escondida", "Irreconciliablemente", "El amor ha cambiado" 3 y "La leche vinagre". Si tuviésemos que ser rigurosos también habría que agregar, en este período surrealista, algunos textos de los años treinta incorporados a Cuál es la risa (1989) que son: "El sueño", "Balanza exacta" y "Detrás del telón".

Y, en segundo lugar, una etapa posvanguardista , que comprende Abolición de la muerte (1935), su segundo libro, los otros poemarios posteriores a Abolición..., ciertos poemas de Belleza de una espada... ("Preámbulo a Revilla", "Nerval y el amor", "Libre", "Términos de comparación", "El mar en la ciudad", "Poema inútil", "Riqueza" y "Epílogo") y otros de Cuál es la risa ("Cuál es la risa leve cubierta de espuma...", "Un hombre se inclina sobre el cuerpo desnudo de una mujer...", "Una representación hermosa del amor...", "Se mece suavemente el viento...", "Poema" y "Amor eterno").

Consideramos que el de Westphalen es un surrealismo heterodoxo que se halla matizado por un cierto rigor clasicista y que no evidencia, en sentido estricto, el empleo de la escritura automática; sin embargo, hay palpables ejemplos del funcionamiento de la imaginación onírica en la obra de nuestro poeta en un contexto donde se da predominancia al fragmentarismo vanguardista.

Me interesa analizar la figura retórica como universal antropológico de la expresión en Las ínsulas extrañas porque ello permitirá abordar las metáforas y demás recursos figurativos que trazan una organización cognitiva del mundo; así queremos superar la retórica restringida para analizar la elocutio articulada a la inventio y la dispositio.

 

II.LA PERSONIFICACIÓN DEL ÁRBOL Y LA NOCIÓN DE VERTICALIDAD Y HORIZONTALIDAD

Leamos los primeros versos del poema "Un árbol se eleva hasta el extremo...":

 

Un árbol se eleva hasta el extremo de los cielos que lo cobijan

Golpea con dispersa voz

El árbol contra el cielo contra el árbol

Es la lluvia encerrada en tan poco de espacio

Golpea contra el ánima

Golpea con las ramas la voz el dolor

No hagas tal fuerza por que te oigan

Yo te cedo mis dedos mis ramas

 

El árbol, en el texto de Westphalen, se halla personificado, pues se trata de un hombre que desea ascender al cielo. El ascenso del árbol representa a la verticalidad opuesta a la horizontalidad del cielo y se asocia con la lluvia cuya caída se opone a dicha ascensión; sin embargo, desde el punto de vista cognitivo, se produce una síntesis porque el árbol aéreo (=tierra + aire) es también la lluvia (=agua). Asimismo, la relación estrecha entre "dedos" y "ramas" muestra que la personificación (situada en el campo figurativo de la metáfora) implica una organización cognitiva del mundo: el transcurrir del tiempo es representado mediante el suceder de las gotas una tras otra: "Y navegan los rojos galeones por la gota de agua/ En la gota de agua zozobran/ Acaso golpea el tiempo".

En el poema triunfa la regeneración como principio fundamental de la cosmogonía poética, pues todo nace, crece, se reproduce, muere y luego viene el renacimiento: las hojas y las gotas se regeneran al compás de la música cuyos acordes se ligan con las gotas del tiempo:

Otra música alba de agua canta música alba de agua

Otra gota otra hoja

Crece el árbol

Ya no cabe en el cielo en el alma

Crece el árbol

Otra hoja

Ya no cabe el alma en el árbol en el agua

 

Ello es muestra de una estética surrealista, pues el poema constituye el relato de una cosmogonía que se manifiesta a través de un racimo de imágenes oníricas, motivo por el cual podemos decir que el mito (relato sobre el origen y que se evidencia como el soporte textual de una determinada cosmogonía) tiene, para Westphalen, lazos con el discurso onírico. Pensamos que la cosmogonía de Westphalen se sostiene, principalmente, en el funcionamiento de los cuatro elementos: agua, fuego, aire y tierra.

 

II.LA METÁFORA ONÍRICA Y EL ANÁLISIS DEL POETA

 

Leamos los siguientes versos de "No es válida esta sombra":

Si pudiera partir en dos este sueño

Una parte para el dolor

Otra para encontrar

Aunque fuera una imagen difuminada borrada

De hombre que supiera algo más que dar unos pasos

De acuerdo con la racionalidad positivista decimonónica, el científico analiza rigurosamente, es decir, divide el objeto en partes; en cambio, el poeta no puede producir conocimiento, pues los positivistas pensaban que el conocimiento debía reducirse al saber científico y éste al obtenido mediante los métodos de las ciencias naturales. Esta óptica es cuestionada por los surrealistas para quienes el poeta puede ser productor de conocimiento y analizar el universo onírico a través de una lógica distinta de la causal. Breton y sus seguidores pronunciaron la palabra libertad y cuestionaron duramente la racionalidad instrumental, pues ésta no permitía acceder a un nivel suprarreal donde se eliminan las oposiciones entre día y noche, vigilia y sueño, logos y mito.

En los versos de Westphalen antes citados, observamos el funcionamiento de lo que Lakoff y Johnson llaman una metáfora ontológica. Ellos afirman que:

Entender nuestras experiencias en términos de objetos y sustancias nos permite elegir partes de nuestra experiencia y tratarlas como entidades discretas o sustancias de un tipo uniforme. Una vez que hemos identificado nuestras experiencias como objetos o sustancias podemos referirnos a ellas, categorizarlas, agruparlas y cuantificarlas -y, de esta manera, razonar sobre ellas 4.

 

En efecto, el yo poético concibe el sueño como un objeto susceptible de ser analizado (es decir, dividido en partes). "Partir" aquí es sinónimo de analizar el sueño. Éste posee dos partes: una que se asocia con el dolor y otra con la posibilidad de conocimiento. Desde el punto de vista cognitivo, la metáfora ontológica permite organizar el mundo y concebir que el poeta puede acceder al conocimiento a través de un profundo proceso introspectivo. En otras palabras, Westphalen derriba la racionalidad positivista y plantea que el sueño puede ser analizado desde una óptica poética y así amplía el concepto de racionalidad al remarcar que existe una racionalidad poética distinta de la científica.

 

III. WESTPHALEN Y El CAMPO RETÓRICO DEL SURREALISMO

El hombre piensa en metáforas, pues no hay un sentido literal opuesto a otro figurado. El lenguaje científico está plagado de figuras retóricas. Lo que sucede es que el contenido de las metáforas varía de época en época. Las ínsulas extrañas de Westphalen se sitúa en el campo retórico del surrealismo opuesto al modernismo y al positivismo. En el Perú, la poesía vanguardista cobró auge en los años veinte y treinta con la publicación de Trilce de César Vallejo, de los primeros poemarios de Alberto Hidalgo, de Cinco metros de poemas de Carlos Oquendo de Amat y los primeros textos de Martín Adán y César Moro.

Westphalen se distingue de Moro porque plantea una escritura surrealista bajo control y donde se evidencia un cierto control clasicista del poema y la formulación de una cosmogonía basada en el fuego, el aire, el agua y la tierra. Para Westphalen, el sueño puede ser analizado poéticamente a través de un complejo proceso introspectivo y ello implica una aventura de conocimiento.

Por eso, quisiera terminar con los siguientes versos de Westphalen:

Yo tengo una guitarra con sueño de varios siglos

Dolor de manos

Notas truncas que si callaban podían dar al mundo lo que faltaba

 

 

 

Fontanille, Jacques. Sémiotique et littérature. Essais de méthode. París, PUF, 1999.

Arduini, Stefano. Prolegómenos para una teoría general de las figuras . Murcia, Universidad de Murcia, 2000.

     A excepción de "Mundo mágico" que fue publicado originalmente en inglés en la revista Front de la Haya (Holanda) en diciembre de 1930, los otros poemas (siete en total) fueron publicados en el catálogo de la primera exposición surrealista en el Perú en 1935.

Ibídem, p. 63.